Acuerdo Social Digital

Hoy asistí a la presentación del Acuerdo Social Digital (seguido en twitter como #ASD), básicamente es la serie de proyectos en los cuales se va a invertir el dinero recaudado por FONATEL (Fondo Nacional de Telecomunicaciones).  La mayor entrada a este fondo son los 170 millones de dólares recaudados con la concesión a dos operadoras privadas de telefonía celular, aparte de eso recibe el 1,5% de los ingresos brutos de todos los proveedores de servicios de telecomunicación (esto incluye por ejemplo además de las empresas de telefonía celular los proveedores de internet como Amnet y Cabletica).

Antes de entrar en algunos de los detalles de la propuesta es importante resaltar que hay aspectos de este proyecto país que buscan asegurar que los fondos de usen de manera adecuada, la ley que creó a Fonatel define varios aspectos de control y metas definidas, lo que más me gustó fue que por ley  sólo un 1% de los ingresos pueden ser usados para la parte administrativa, yo en lo personal sentía preocupación de que se estuviera creando una figura que al pasar de los años tuviera comprometidos sus ingresos en pagar salarios más que en cumplir su cometido.

Los componentes del acuerdo son: 

 

  • Plan nacional de Banda Ancha: universalización y diversificación del acceso a banda ancha.
  • Programa Cerrando Brechas: aumentar la conectividad de escuelas y colegios, con especial enfoque en sectores vulnerables y centros especializados. Además, el rediseño y ampliación del programa de Centros Comunitarios Inteligentes.
  • Gobierno digital: seguir con el esfuerzo de simplificación de trámites con el uso de tecnologías de información.

 

Los tres componentes son importantes, pero el Plan Nacional de Banda Ancha es el que más relacionado con el enfoque de este blog. En la presentación se habló que infraestructura y contenidos van de la mano, precisamente el iPhone y el iPad son más que todo contenido, tener uno de estos aparatos y no tener acceso a internet es equivalente a tener un carro sin carreteras. Además, aunque de alguna manera los dispositivos móviles no formaron parte del discurso, en mi opinión son de las mejores herramientas para cerrar la brecha digital, en general son más accesibles al bolsillo que una computadora y permite la inmediatez de acceder al contenido, si se cuenta con una buena conexión a internet.  

La Viceministra de Telecomunicaciones, Hannia Vega y el consultor externo Raúl Katz expusieron las bases del Plan Nacional de Banda Ancha, que tiene tres principios: Neutralidad (tecnológica, que no debe confundirse con el concepto de Net Neutrality), Diversificación del Ancho de Banda y uso de Fibra óptica. 

La idea es que como a través de inversión pública y privada se desarrolle infraestructura que permita universalizar el acceso a la banda ancha, con un fuerte componente de fibra óptica, el plan es neutral porque el fin es llevar banda ancha al usuario, sin importar la tecnología usada para la conexión final, sea esta ASDL, Wi Max, 3G, etc. Ahora, parte del esfuerzo debe ser "alfabetizar" a la población, muchos aun no reconocen el impacto que puede tener internet en sus vidas así que aunque tengan posibilidades físicas y económicas de acceso y simplemente no ven necesario contratar banda ancha para su hogar (o celular). 

Uno de los retos en el acceso a tecnologías de información es que hay zonas geográficas que simplemente no son rentables y eso las deja por fuera de los planes comerciales de los proveedores de telecomunicaciones. Esa fue una de las preocupaciones de los que en su momento se opusieron a la apertura del mercado y la verdad es que es válida, por eso parte de los recursos de Fonatel se van a invertir en llevar fibra óptica a estas zonas como parte del componente bautizado Banda Ancha Solidaria que, además, busca garantizar la conectividad de los sectores más vulnerables de la población.

Cuando escucho que personas en zonas como Curridabat no pueden optar por más de 1Mbps de Acelera porque no hay capacidad, cuando recuerdo que esperé casi 4 años para tener internet en mi casa, y caigo en cuenta que además mis 2Mbps cuestan más de 40 dólares, comparado con el costo promedio por 1 Mbps en Estados Unidos de 3,33 dólares, es fácil darse cuenta que tenemos un gran reto por delante. Y si al compararnos somos más ambiciosos y tomamos el ejemplo de Japón que tiene un costo por Mbps de 0,27 dólares y una velocidad promedio de conexión de 61Mbps (es decir, pagan la mitad de lo que yo pago y por una conexión 30 veces más rápida), la cosa ya no es para preocuparse sino para llorar.

La inversión en banda ancha se paga, por cada punto porcentual se estima, según los estudios en Alemania de Raul Katz, un aumento de 0,03% en el PIB, el Banco Mundial incluso encontró que en economías bajas y medias ese aumento del PIB puede ser de 0,14%. Empresas ya tradicionales en nuestro país, como las proveedoras de servicios financieros, son quizás donde el beneficio es más evidente, pero hay otros casos, por ejemplo donde trabajo tenemos un respaldo fuera de sitio de toda la información de nuestro servidor, tenemos una conexión simétrica de 8Mbps pero eso cuesta más de 700 dólares, y es apenas lo necesario para hacer el respaldo incremental cada noche, si tuviéramos que recuperar la información ante un siniestro pues la manera más sencilla es tomar un avión para traer los discos de respaldo personalmente.

Tengo muchas esperanzas en que este esfuerzo realmente se trate como un proyecto país que vaya más allá de una administración y luego sea reinventado cada cuatro años, considero que como sociedad debemos ser vigilantes de su progreso, estos planes deben dar resultados tangibles no sólo estudios que queden en papel. 

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Algunos enlaces de interés para el tema:

Casa Presidencial: Acuerdo Social Digital

Rectoría de Telecomunicaciones

Superintendencia de Telecomunicaciones