Mis impresiones sobre la propuesta de Apple con el iPad Mini

El iPad Mini presentada el pasado martes 23 de octubre me dejó varias impresiones y la verdad no todas ellas positivas. Apple hizo repitió una y otra vez que el formato de 7,9" es superior a otras tabletas pequeñas presentes en el mercado, muchos de los argumentos los veo sinceros y realistas, el iPad Mini no sólo tiene 40% más de pantalla que sus competidores directos sino que además viene  en un diseño elegante, delgado y sobre todo muy liviano. Sin embargo, por razones probablemente de costos el iPad trae una buena pantalla pero no excepcional, la densidad de los pixeles es mucho menor que la de su hermana mayor o a la del iPhone, incluso es menor a la del Nexus 7. Por supuesto que el precio no se puede ignorar, un Nexus 7 de la misma capacidad cuesta 249 dólares, contra los 329 dólares del iPad Mini. 

El iPad Mini se beneficia de las 275 mil aplicaciones ya existentes para el iPad, ese es un punto en el cual se diferencia con creces de sus competidores, la verdad hoy en día si usted tiene una tableta Nexus o similar una gran parte del software que corre son programas diseñados para teléfono, aumentados para cubrir toda la pantalla, quién minimice el efecto negativo de eso en la utilidad de su tableta con Android es porque ya pasó sin retorno el umbral del fanatismo.

El iPad Mini es un iPad 2 reducido, concentrado es la palabra que Apple usa, básicamente tiene su mismo procesador, una pantalla con la misma resolución y, dejando de lado la variable obvia del tamaño, sólo mejora realmente en la cámara. Esta combinación es la que me parece enmarca una debilidad, podemos asumir con alto grado de seguridad que la próxima iteración tendrá pantalla retina y probablemente se salte el A5X directo al A6X, no sólo para manejar la mayor cantidad de pixeles sino para mejorar el rendimiento. Es decir, el iPad Mini se nos presenta como un aparato en camino a ser descontinuado, a diferencia del iPad original o del iPhone, los pasos siguientes de su evolución son obvios y, sobre todo, claramente necesarios. La pregunta es si tendremos que esperar un año para la segunda versión o, al igual que hizo Apple con el iPad de cuarta generación, llegaría mucho antes.

Un punto positivo a recalcar del iPad Mini es que en su versión Wi Fi + Celular brinda conectividad LTE diseñada para servir mercados más allá del territorio norteamericano, al igual que con el iPhone 5 a través de dos modelos cubre a la mayoría de redes de esa tecnología del mundo (ver esta entrada para elegir el modelo que más le conviene si piensa usar el iPad Mini fuera de Estados Unidos). La competencia no puede decir lo mismo, el soporte LTE en tabletas es limitado, 3G incluso es algo que no está presente en la Nexus 7 (se rumora que eso cambiaría en los próximos días) y, por ejemplo, hay modelos estrella de la línea de celulares Android que se venden como LTE en Estados Unidos pero sacan versiones especiales HSPA+ para Europa.

El precio del iPad Mini fue una bocanada de aire fresco para las tabletas con Android, pueden seguir apuntando a un mercado en el cual se trata de tener ganancias con la venta de contenidos vendiendo el hardware casi al costo, lo único malo es que no todos los fabricantes pueden darse ese lujo, sólo Amazon y Google lo pueden hacer de manera sostenible, dudo de que Samsung lo logre a pesar de sus esfuerzos por convertirse en un proveedor de contenido, y el resto de actores serían sabios en mantenerse alejados de este nicho.  

El punto importante es bajo que escenarios es usted un cliente para el iPad Mini. Si ya está inmerso en el ecosistema iOS y no tiene un iPad creo que, a pesar del costo, el iPad Mini es una mejor opción que cualquier tableta con Android de 7", la pantalla adicional, la ligereza del aparato y sobre todo la gran cantidad de aplicaciones presentes es argumento suficiente para pagar los 80 dólares adicionales, además el hecho de no tener que comprar de nuevo aplicaciones que ya tiene o tener que buscar alternativas puede reducir en mucho el diferencial de costo. El truco en realidad es como elegir entre el iPad y el iPad Mini, o comprar o no una Mini si ya se cuenta con un iPad. En lo personal si tengo que elegir entre una de las dos me quedo con el iPad, su pantalla es ideal para ver películas, su potencia suficiente para correr aplicaciones impresionantes. El iPad Mini es mejor opción si usted la planea usar para tareas más sencillas y fuera de casa, leer es mucho más cómodo por el peso y formato, además si el presupuesto es limitado es una excelente opción.

En mi caso el iPad se ha convertido en la "computadora" principal de la casa, navegación, lectura de noticias, así como Netflix, Hulu+ y Crackle son aplicaciones de uso diario, prácticamente nunca la llevo al trabajo o de paseo, mi vieja MacBook queda relegada a la organización de fotografías, música y a tareas como actualizar este blog. El iPad Mini no tiene mucho sentido excepto como complemento, por ejemplo no tener que competir con mi esposa por el iPad en las mañanas para leer  en Flipboard, otro argumento de compra sería el uso de manera diaria fuera de casa, aunque la verdad no es válido, mi iPhone cumple la mayoría de necesidades móviles, incluso cuando viajo no llevo el iPad, sobretodo ahora que la pantalla de 4" vuelve más placentera la lectura en el teléfono. Si su escenario es similar al mío probablemente comprará el iPad Mini por la misma razón que yo terminaré comprándola, a falta de una mejor palabra por fiebre.