Polémica por compra de teléfonos inteligentes

En las últimas horas la compra de celulares inteligentes por parte de la Comisión Nacional de Emergencias(CNE) ha causado polémica. La primera pista de la poca rigurosidad con la que se trata el tema y el deseo de amarillismo la tenemos cuando los titulares incluyen la frase "teléfonos de lujo". Los teléfonos inteligentes llegaron para quedarse,  no son un lujo y ciertamente no son una necesidad inventada,  como no fue una necesidad inventada el correo electrónico o la electricidad, resuelven un problema verdadero, estar disponible, conectado y atento en un mundo que cada vez gira más rápido. 

En el caso del CNE, creo que nadie se atrevería a poner precio a un minuto de retraso para actuar, lo que uno esperaría de una prensa responsable es que informe sobre los motivos, el análisis realizado y los beneficios esperados de la política adoptada, en su lugar tenemos una serie de entrevistas a diputados, lejanos de ser expertos en tecnología, y unas notas donde incluso se cuestiona porque no se limita el uso de los celulares a los meses que cae lluvia. La declaración del director ejecutivo, citada por La Nación, de que con la compra se gasta la mitad de lo que se pagaba antes parece que no hace eco, sólo resuena la palabra lujo. 

Una búsqueda en Google sobre el uso de teléfonos inteligentes por parte del gobierno de Estados Unidos da una gran cantidad de resultados, curiosamente en ninguna de las notas el periodista cuestiona la necesidad del uso del aparato, de hecho básicamente informan sin emitir juicio de valor o dirigir la discusión: ¿Es mucho pedir tener ese tipo de periodismo responsable en Costa Rica? 

Vale decir que la Comisión Nacional de Emergencias eligió celulares Android para entregar a sus empleados, una decisión válida porque es una plataforma sólida  y el hecho que no sean iPhone no representa un motivo de cuestionamiento de mi parte, creo que los únicos que pueden lamentar la decisión son los usuarios finales.