Un nuevo paradigma se acerca

Escrito por: Luis Eduardo Narváez B. (@eduardonarvaez)

Para muchos, incluyendo este servidor, el mundo de la tecnología cambió completamente en Enero del 2007 cuando Apple anunció el iPhone. Si revisamos en forma retrospectiva lo que eran los teléfonos antes de esa fecha y lo que son ahora nos damos cuenta que ese punto en el tiempo fue extremadamente importante para que se diera el cambio que vemos ahora alrededor nuestro.

Si bien Apple no fue la primera empresa con un teléfono touch-screen, si fue la primera empresa en empaquetar varias características ya existentes con un diseño bien logrado y con ciertas particularidades que diferenciaban en mucho este nuevo teléfono de lo que ya existía en el mercado.

Desde entonces estamos en una cultura donde por relativamente poco dinero podemos entrar en una tienda y salir de la misma con un aparato en la mano que nos sirve de ventana a todo el conocimiento mundial, a las actividades de nuestros amigos, a todas nuestras imágenes, sonidos, etc.  Esto no es trivial y para llegar a esto tuvieron que conjuntarse varios factores: la ya famosa ley de Moore que permite hacer los componentes electrónicos cada vez más pequeños, los avances en batería, almacenamiento y memoria, así como las nuevas redes instaladas en muchos países que permite que estos dispositivos transiten por una verdadera autopista en lo que a términos de velocidad de transmisión de datos se refiere. A eso le podemos sumar una serie de servicios que nos permiten conocer casi cualquier cosa que querramos, donde estamos y qué podemos hacer de una forma casi instantánea. 

Hay un problema con la tecnología como existe actualmente y es que la misma es, si se quiere, intrusiva, es decir que interfiere con nuestras actividades diarias. Si queremos hacer algo primero hay que sacar el teléfono, encenderlo, buscar la aplicación, etc.  De hecho si se quiere ver de una forma interesante, el teléfono es un aditamento especial y adicional a lo que somos nosotros y esto lo hace “exigir” si se quiere un comportamiento no natural de las personas que lo usan (hay que cuidarlo, comprarle protectores, ponerlo a cargar todos los días, etc.).

La tecnología sigue avanzando y esta etapa de teléfonos inteligentes rectangulares dará paso a otros aparatos más integrados y que quepan (por decirlo así) de una forma más natural en la vida de las personas. Es bastante probable que dichos aparatos tengan formas conocidas pero evolucionadas y de hecho no es casualidad que oigamos a Google hablar de Google Glass (en forma de anteojos) y hayan rumores de nuevos aparatos de Samsung y Apple que tendrían forma de relojes un poco más inteligentes que los que conocemos hasta ahora.

Viene la ola del “wearable computing” y por lo que ve antes del final de la década ya estaremos usando este tipo de aparatos. ¿Cuáles ? y ¿Cúando ? Todavía no lo sabemos pero sin duda el día llegará cuando veamos gente a nuestro alrededor usando los recursos de la red global pero sin sacar los teléfonos de la bolsa. ¿ Desaparecerán los teléfonos ? Al principio seguramente no lo harán sino que los nuevos aparatos usarán los teléfonos como su enlace de comunicación con el mundo, sin embargo es probable que luego desaparezcan pues, si mis anteojos pueden darme toda la información que necesito, contestar mis llamadas, ver Internet y presentarme una película en HD 3D, creo que el teléfono no sería ya tan necesario.

Claro, veo lo que existe ahora en términos de “wearable computing” y me pregunto cómo evolucionará el tema pues no hay aparato que no se vea digamos que un poco ridículo al usarse, el mismo Google Glass no se ve muy “normal” que digamos. Aunque no lo parezca, este es de los principales retos en esta tecnología, habrá que ver....